3 de junio de 2010

Los subgéneros narrativos.


Os remito al libro y al esquema de clase para el estudio de los diferentes géneros literarios (lírica, narrativa, teatro). Aquí, en este artículo, nos centraremos en repasar los subgéneros narrativos.

Recordemos que los textos narrativos son aquellos en los cuales hay un narrador que relata una historia. Esto es muy importante: sin acción, no hay narración. Es necesario que haya un protagonista (o varios) a quien le suceda algo; que haya un asunto que resolver siguiendo el tradicional esquema de planteamiento-nudo-desenlace. Cuando hay acción, hay cronotopo: si pasa algo, ese algo debe pasar por fuerza en un lugar y en un momento determinados.
Sin narrador, evidentemente, tampoco hay narración (aunque haya historia). (Pregunta al aire: si hay historia y no hay narrador, ¿ante qué tipo de texto literario estamos?).

Pero centrémonos ahora en los subgéneros, los tipos de textos narrativos que existen.

Los más conocidos por todos son las novelas y los cuentos, que se escriben en prosa. Un ejemplo de novela es El caso del artista cruel de Elia Barceló, conocida por todos; como ejemplos de cuentos podemos citar todos los que habéis leído de Oscar Wilde, vuestro escritor favorito.

Menos conocidos para vosotros son aquellos subgéneros narrativos que se escriben en verso. En el libro se mencionan tres: la epopeya, el cantar de gesta y el romance.

La epopeya es una obra de gran extensión que narra sucesos dignos de relatar significativos para un pueblo o nación. ("Sucesos dignos de relatar" generalmente se refiere a batallas, largos viajes, conquistas, descubrimientos...) En las epopeyas es obligatoria la figura de uno o varios héroes o valientes caballeros cuyas hazañas destaquen sobre los hechos de los hombres comunes. La Ilíada y La Odisea de Homero son dos epopeyas que vosotros conocéis bien. Inspirada en la Odisea, por cierto, hubo en los años 80 una muy instructiva serie titulada Ulises 31, un enlace de la cual os pongo aquí:




(Si os ha gustado, en Youtube están las dos restantes partes de este capítulo primero, y otros capítulos de la misma serie)

El cantar de gesta también narra hechos significativos de un pueblo o nación, pero esta denominación se aplica sólo a textos escritos en la Edad Media. Los cantares de gesta suelen tener sólo un héroe principal, que realiza sus hazañas con la ayuda de Dios, y que personifica las virtudes que en la Edad Media eran consideradas ejemplares (fuerza, nobleza, valentía, piedad, justicia...) El más antiguo texto literario que se conserva en castellano es el Poema de Mio Cid (siglo XII), el más conocido de los cantares de gesta castellanos. En este relato, el protagonista es el Cid, Rodrigo Díaz de Vivar, a quien próximamente dedicaré una entrada. Los primeros versos que se conservan del texto los podéis escuchar en este vídeo (en castellano medieval):




El romance, más que un subgénero narrativo, es un tipo de composición métrica. Pero como esta composición se suele utilizar para narrar historias, por extensión, el nombre de la estrofa se aplica también a un relato escrito con el esquema métrico del romance. Métricamente hablando, un romance es una serie indefinida de versos octosílabos, en la cual riman los versos pares mientras que los impares quedan sueltos. He aquí un ejemplo:





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