6 de noviembre de 2010

El donoso escrutinio. (Apoyo a los compañeros denunciados)

Lenguaurelio apoya a los compañeros denunciados del equipo de normalización del colegio. Pero como Lenguaurelio es pedante, lo hará a su manera (con citas literarias y buen uso de la oratoria).

Todos recordaremos el "donoso escrutinio" que tuvo lugar en la biblioteca de don Quijote. Mientras el hidalgo dormía, el ama y la sobrina, con ayuda del cura y el barbero del pueblo, corrieron a su biblioteca a destruir los libros que le habían secado el cerebro, salvando solo algunos que ellos (bienintencionados, pero ignorantes, aunque bien asesorados por un Cervantes benévolo) consideraban adecuados. El resto de los volúmenes fueron quemados, y tapiado el aposento donde se guardaban. Cuando don Quijote se despertó y quiso ir a ver sus libros, al no encontrar el aposento, le dijeron que había venido por allí un encantador que se lo había llevado todo. ¿Gracioso? Puede ser, porque es ficción. Pero en la realidad mayores y más graves escrutinios se han hecho, y cuando se comienza a censurar libros o a quemarlos, es porque la sociedad es tan ignorante como los que pretendían cuidar de don Quijote (en el mejor de los casos) o porque la sociedad no tolera la libertad de expresión (en la mayoría de los casos). Donde se dice "libros", se puede decir "canciones", "escritos", "manifestaciones artísticas", etc.
La "polémica" canción del grupo Skarnio es tachada de radical. Pero no olvidemos que "radical" no es más que un adjetivo de significado cada vez más amplio. Lamentablemente, muchas formaciones políticas y muchos medios de comunicación, cargan en la palabra "radical" connotaciones que no tiene, de manera que la lengua se va empobreciendo y tan hermosa palabra casi acaba convertida en un insulto (que no en una acusación). Ser radical, de momento, no es delito.
Se cuestiona el empleo de algunos materiales en la enseñanza. Cualquier material que se use puede ser cuestionado, y el que quiera encontrar tacha, la encontrará. Por poner algunos ejemplos, podemos citar algunas obras que son de estudio obligatorio en los currículos de Lengua castellana de la enseñanza secundaria de toda España:
- En sus Coplas, Jorge Manrique dice que una de las maneras de ganar el cielo es matando moros. Prohibido por xenófobo.
- En La Celestina, se narra el encuentro carnal de dos menores de edad. Fernando de Rojas, pervertido.
- En el Lazarillo de Tormes, el protagonista comienza a trabajar a los once años. Para inri, la novela describe todo tipo de maltratos a menores. Anónimo, no me extraña que no te atrevieses a firmar (ah, que no fue por eso...)
- El cuento de La bella durmiente, en su versión original de Perrault, incluía una violación (ay, que hay un enlace a ese cuento en mi blog...)

Realmente, creo que la solución más fácil sería, ya no pedir la retirada del vídeo, sino directamente de todos los programas de literatura. Que ya se sabe que los escritores tienen el cerebro enfermo de tanto leer.

Ironías, aparte, compañeros, ánimo: todo esto es humo, y el mago Fristón no existe, y Rumpelstinskin perdió todo su poder intimidatorio cuando la hija del molinero adivinó su verdadera identidad.

Una coplilla para subir la moral:

Con las bombas que tiran
los valentones
hacen las gaditanas
tirabuzones.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada